Soy maestra de vocación y aprendiz de cada unos de mis alumnos y alumnas por devoción. La enseñanza me alimenta me llena, me reconforta y me da fuerzas. La mirada de un niño o una niña me llega al alma y mi alma se alegra con su mirada.
UN LUGAR DE ENCUENTRO ENTRE LA FAMILIA Y LA ESCUELA
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